sábado, 21 de julio de 2012

Yo Perdono y también Olvido


'Yo perdono pero no olvido' es un refrán que se dice con frecuencia en la tierra donde me crié. No sabía que tanto me identificaba con este dicho, pues en varias ocasiones lo utilicé. Pensé en las heridas que marcaron mi vida  y corazón con bastante profundidad. Me sorprendí al notar que muchas de ellas ya no dolían. En ese momento hice una lista y separé las que aun duelen y las que no. Las que todavía me causaban algún tipo de dolor las categoricé "todavía no perdono", las que no me causaban ningún tipo de rencor las categoricé como "olvidadas". A lo mejor se preguntarán ustedes que si de alguna manera las recuerdos no deberían de pertenecer al encasillado del olvido. Te diré como es  que las coloqué ahí aun habiéndolas recordado.

 Cuando alguien o algo hiere tú corazón de una manera muy profunda se nos hace difícil perdonar a eso que nos produjo daño. Cuando ese dolor sigue marcado en tu corazón y aun duele al pensarlo, quiere decir a mí entender, que no he perdonado. Cuando recuerdo el incidente y no siento nada o a veces sonrío, esto quiere decir que mi mente aunque aún recuerda el episodio, el corazón ya lo olvidó. ¿Por qué? Ya no duele, ya el corazón no se "acuerda" de eso. Que la mente se recuerde solo me da la habilidad de enfrentarme a una situación similar con mucho más destreza, pues he aprendido de esa experiencia dolorosa; sin embargo al no dolerme quiere decir que al corazón eso no le afecta más. Es un arte esto de perdonar y olvidar. Por eso se me hace tan sencillo ser amiga de mis ex. Puedo sentir compasión de alguien que me ha herido y si te amé o te quise, siempre lo haré. A lo mejor con más precaución, a lo mejor con menos entusiasmo, pero siempre estarás en mi. De no ser así es por descubrir que no tenemos nada positivo que aportarnos uno al otro, que te estoy dando el espacio que necesitas ó que simplemente todavía mi corazón no te ha perdonado.

El perdonar no quiere decir que las cosas van a ser exactamente iguales a como fueron.

Por ejemplo:

·         Puedo perdonar a un ex por haberme engañado...pero eso no quiere decir que voy a volver a ser pareja de él.

·         Puedo perdonar a un amigo por delatar mi más íntimo secreto...pero eso no quiere decir que le iré a confiar otro.

 Como dije anteriormente el dolor deja una enseñanza y sin rencor pero con precaución debe ser aplicada para futuras ocasiones. A última hora la confianza es algo que después que se destruye toma tiempo en volverse a recuperar, pero vivir miserable por el dolor que otra persona consiente o inconscientemente te haya causado lo impones tu. A fin de cuentas quien te hirió no merece la importancia de ser guardado en tu corazón de ninguna manera y si quisiste a la persona que te hirió,  no debes de guardar el querer junto con el rencor en un mismo sitio. Con decir basta es más que suficiente. Segrega el espacio, admite si tuviste algo de culpa y dale tiempo al perdón. Recuerda, ¡Olvida, perdona y vive feliz!