viernes, 17 de agosto de 2012

Religiosos que nos hacen perder la FE

Por muchos años mi fe anduvo en un hilo y pedía a Dios solo en casos de emergencias como si se tratara de un extinguidor de fuego. Desvaneció tanto mi fe que ya ni en casos de emergencias lo procuraba y ahí dio comienzo la persona sin fe que fui y mi coraje con un Dios que pensé que no existía. Como puedes notar mi frase es contradictoria pues digo que tenía coraje con un Dios cuando pensé que no existía. Aquí explico cómo es que esto puede suceder. En la biblia en PROVERBIOS 22:6 hay una oración muy cierta y esta dice: 'Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonara.'

            Mi mamá nos crió en la iglesia y recuerdo que como era algo casi obligatorio prefería no ir y solo a regañadientes iba. Ya de adolecente no había como me hiciera ir a la iglesia y casi era un ruego lo que mi mamá me hacía para poder lograr que yo asomara mi cara por el templo. De ahí me fui alejando del camino de Dios y luego al conocer personas que se pasaban todo el tiempo en la iglesia y operaban de una manera más cruel de lo que operaba yo que no me conceptuaba religiosa, me alejó permanentemente fuera de la casa de Dios. Conocía personas que se llamaban ser religiosas y las veía pecar y comportarse de una manera solo por aparentar y en realidad eran personas infieles, que hacían daño, que hablaban más sucio de lo que podía hablar yo, crueles, manipuladoras, que golpeaban a sus esposas y ahí la iglesia fue para mí un templo que solo albergaba hipócritas.  Me consideraba yo misma una persona que "creía en Dios" pero no muy religiosa. A veces me preguntaba si no decía a viva voz que no creía en Dios por la reacción que tiene esta sociedad tan prejuiciada ante las personas que no creen en Cristo. Es un pecado decir que no crees en Dios, pero se comportan como unos mismos demonio y lo menos que parece es que llevan a Dios en sus corazones. A mi entender solo Dios puede juzgar y nos otorgó libre albedrío para que decidamos si queremos seguirlo o no, pero volviendo a mi creencia en ese momento... mi "creía en Dios" comenzó a ser algo de romper el cristal solo en casos de emergencias pues solo lo procuraba cuando quería que se me lograra algo o por la salud de un ser querido. ¡Que rabia me daba si no me lo concedía! y para comprobar mi poca fe me enojaba y creía menos en El como si le estuviera proporcionando yo al mismo Dios un inmenso castigo. Así que ¿no creía en Dios pero me enojaba con Él? Exactamente, tan descabellado como esto pueda sonar así mismo era. Los empujones que me daba mi mamá a la iglesia no hacían a esta mujer dejar de creer en Dios en un 100%. Como dice la Biblia me habían criado en su camino y no moría totalmente mi creencia en Dios. Había un gran 99.9% lejos de Él. La hipocresía de muchos cristianos, el que no se me dieran las cosas como yo quería, el hambre de muchos niños que se ve pasar en muchos países, la criminalidad, las enfermedades, las cosas malas que le pasa a gente verdaderamente buena, TODO desvaneció mi fe a un 99.9%. Pero ese .01% estaba ahí gracias a que mi madre me crió en el camino de Dios y cuando menos fe tenía, cuando ya estaba en mi 99.9% vino Dios y me rescató. Mi nueva fe en Dios no se la puedo otorgar a personas religiosas, no a una iglesia, solo a Él. Cuando más alejada estaba, cuando menos creía, cuando por estar alejada peor me iban las cosas y la depresión hacia fiesta conmigo escuché a alguien al otro lado de mi habitación que decía: 'Si quieres que las cosas cambien en tu vida, tienes que hacer cambios en tu vida'. No sé cómo explicarlo, pero esto tan simple y palabras que había escuchado miles de veces anteriormente, hizo un cambio totalmente en mí. No era un audio religioso, más bien era de auto ayuda y desde ahí empecé a hacer cambios. Vi los resultados tan positivos que esto me brindaba, empecé a descubrir que todo lo que leía en relación a superación, estaba escrito de alguna manera en la Biblia. Empecé a escudriñar la Biblia, empecé a pedirle perdón a Dios y a dar más las gracias, en vez de exigirle y pedirle, empecé a descubrir que la voluntad de Dios aunque no es como queremos tiene el mejor resultado al final, empezó mi .01% a crecer y hoy puedo decir que soy una mujer con fe, que aunque no voy todavía a la iglesia, está en mis planes hacerlo y esta vez sin ser obligada, que no ando con la Biblia debajo del brazo, pero la leo, que no soy perfecta, pero creo en Dios y es mucho mas de un .01%.



       Gracias Diosito por cambiar mi corazón,

                                     Sasha



*Con esto no pretendo cambiar la manera de pensar de nadie, solo intento ayudar con mis experiencias. Un libro muy bueno de fe es 'El niño que volvió del cielo' de Kevin y Alex Malarkey. Mis pinturas predilectas de Jesús las pinta Akiane Kramarik.*