Mi
mamá nos crió en la iglesia y recuerdo que como era algo casi obligatorio prefería
no ir y solo a regañadientes iba. Ya de adolecente no había como me hiciera ir
a la iglesia y casi era un ruego lo que mi mamá me hacía para poder lograr que
yo asomara mi cara por el templo. De ahí me fui alejando del camino de Dios y luego
al conocer personas que se pasaban todo el tiempo en la iglesia y operaban de
una manera más cruel de lo que operaba yo que no me conceptuaba religiosa, me
alejó permanentemente fuera de la casa de Dios. Conocía personas que se
llamaban ser religiosas y las veía pecar y comportarse de una manera solo por
aparentar y en realidad eran personas infieles, que hacían daño, que hablaban más
sucio de lo que podía hablar yo, crueles, manipuladoras, que golpeaban a sus
esposas y ahí la iglesia fue para mí un templo que solo albergaba hipócritas. Me consideraba yo misma una persona que "creía en Dios" pero no muy religiosa.
A veces me preguntaba si no decía a viva voz que no creía en Dios por la reacción
que tiene esta sociedad tan prejuiciada ante las personas que no creen en
Cristo. Es un pecado decir que no crees en Dios, pero se comportan como unos
mismos demonio y lo menos que parece es que llevan a Dios en sus corazones. A
mi entender solo Dios puede juzgar y nos otorgó libre albedrío para que
decidamos si queremos seguirlo o no, pero volviendo a mi creencia en ese
momento... mi "creía en Dios"
comenzó a ser algo de romper el cristal solo en casos de emergencias pues solo
lo procuraba cuando quería que se me lograra algo o por la salud de un ser querido.
¡Que rabia me daba si no me lo concedía! y para comprobar mi poca fe me enojaba
y creía menos en El como si le estuviera proporcionando yo al mismo Dios un
inmenso castigo. Así que ¿no creía en Dios pero me enojaba con Él? Exactamente,
tan descabellado como esto pueda sonar así mismo era. Los empujones que me daba
mi mamá a la iglesia no hacían a esta mujer dejar de creer en Dios en un 100%.
Como dice la Biblia me habían criado en su camino y no moría totalmente mi
creencia en Dios. Había un gran 99.9% lejos de Él. La hipocresía de muchos
cristianos, el que no se me dieran las cosas como yo quería, el hambre de
muchos niños que se ve pasar en muchos países, la criminalidad, las
enfermedades, las cosas malas que le pasa a gente verdaderamente buena, TODO desvaneció
mi fe a un 99.9%. Pero ese .01% estaba ahí gracias a que mi madre me crió en el
camino de Dios y cuando menos fe tenía, cuando ya estaba en mi 99.9% vino Dios
y me rescató. Mi nueva fe en Dios no se la puedo otorgar a personas religiosas,
no a una iglesia, solo a Él. Cuando más alejada estaba, cuando menos creía,
cuando por estar alejada peor me iban las cosas y la depresión hacia fiesta
conmigo escuché a alguien al otro lado de mi habitación que decía: 'Si quieres que las cosas cambien en tu vida,
tienes que hacer cambios en tu vida'. No sé cómo explicarlo, pero esto tan
simple y palabras que había escuchado miles de veces anteriormente, hizo un
cambio totalmente en mí. No era un audio religioso, más bien era de auto ayuda
y desde ahí empecé a hacer cambios. Vi los resultados tan positivos que esto me
brindaba, empecé a descubrir que todo lo que leía en relación a superación, estaba
escrito de alguna manera en la Biblia. Empecé a escudriñar la Biblia, empecé a
pedirle perdón a Dios y a dar más las gracias, en vez de exigirle y pedirle, empecé
a descubrir que la voluntad de Dios aunque no es como queremos tiene el mejor
resultado al final, empezó mi .01% a crecer y hoy puedo decir que soy una mujer
con fe, que aunque no voy todavía a la iglesia, está en mis planes hacerlo y
esta vez sin ser obligada, que no ando con la Biblia debajo del brazo, pero la
leo, que no soy perfecta, pero creo en Dios y es mucho mas de un .01%.
Gracias Diosito por cambiar mi corazón,
Sasha
*Con esto no pretendo cambiar la manera de
pensar de nadie, solo intento ayudar con mis experiencias. Un libro muy bueno de
fe es 'El niño que volvió del cielo'
de Kevin y Alex Malarkey. Mis pinturas predilectas de Jesús las pinta Akiane
Kramarik.*