miércoles, 28 de octubre de 2020

2020

  El año 2020 está determinado abrirle los ojos a toda la humanidad. Como un oftalmólogo, prescribe a todos los seres humanos con un nuevo lente, para que así puedan observar la vida desde otro punto de vista.  En esta ocasión, en vez de utilizar el sistema de 6 metros de distancia como lo haría un oculista;  nos separa a 6 pies. La ironía es que el año lleva consigo el famoso número que se utiliza en el sistema de anotación en las ópticas; 20/20. ¡Qué casualidad! ¿No? 

Hay que tener en cuenta que hace menos de un año atrás salíamos libremente a cualquier parte, a cualquier hora y sin una mascarilla en la boca. Éramos libre de entrar, salir, viajar y podíamos bailar en la pista con cualquier desconocido. ¿Parece que fue hace mucho tiempo? ¿Verdad? Pero no; fue hace menos de un año. Hoy la humanidad está de rodillas y muchos han sucumbido hasta a la divinidad. ¡¿Qué pretende la Madre Naturaleza?!

En un abrir y cerrar de ojos la pandemia del Covid-19 retó nuestra invulnerabilidad  castrando la raza humana y confinándola a un bozal indefinidamente. Con una intimidación que muchos describen casi apocalíptica, nos paraliza con un miedo escalofriante que nos detiene con la amenaza de muerte en la nuca. El año casi completo se ha manifestado como una especie de ‘reality show global’ y los líderes mundiales jugando al azar y haciendo política, sin encontrar una solución al problema. Todo indica que hace falta una nueva política y que hay que reinventar tanto el comunismo, como el capitalismo, porque las dos están colapsando. Las disyuntivas tecnológicas han creado tal desigualdad entre los países, que la competencia es absurdamente desleal y esto último aplica hasta en los mercados locales. La robotización ha sustituido gran parte de la clase laboral; mientras tanto las verdades ocultas, conjunto con las pasiones, han tomado posesión de las redes sociales y todavía se queda entre dicho como manejará la humanidad los riesgos de la inteligencia artificial. Todo parece indicar que vamos en camino hacia una pandemia tecnológica en un futuro no muy lejano. El caos ahí no termina; pues el 2020 también nos ha hecho ver como el sector privado orientaba y financiaba la ciencia para sus legítimos intereses;  y estos no eran precisamente el bien público. La política se había separado de la ciencia y en menos de un año han tenido que estar una de la mano de la otra, en la toma de decisiones por el beneficio de la salud pública. ¡Vamos a ver si con esto el gobierno toma otra vez las riendas en la ciencia; por un bien en común!

En resumidas cuentas la Madre Naturaleza nos hace reflexionar y ver que necesitamos unirnos. Que estamos olvidando algo muy importante y eso es el poder de la solidaridad. ¡Qué solo no vamos a poder! Que nuestra punta de lanza está compuesta hoy mundialmente,  por un ejército de batas blancas que se unen para salvar vidas y no quitarlas. Que la vida es frágil. ¡Que la solución es la unión y nunca ha sido la guerra! ¡Que lo más importante es VIVIR y como puedes ver  lo demás ya no es del todo tan importante!


Escrito por;

Sasha Cosme