Para muchas personas quejarse de la vida es el pan nuestro de cada día. Se quejan del trabajo, el matrimonio, las deudas, el gobierno, en fin, aparentemente no hay nada en la vida que los complazca. Cuando estamos equivocados echarles la culpa a otros es la manera más fácil de aliviar nuestra conciencia. Pero la verdad es que en la mayoría de los casos es nuestra propia culpa. Si empezamos por tomar responsabilidad de nuestros actos y en vez de quejarnos nos preguntáramos; ¿En dónde fallé? Tomamos conciencia de lo que podemos arreglar y lo que no. Lo que no podemos, solo déjalo ser. Pienso que así seriamos más felices y tendríamos mejores resultados. Si tomamos control de nosotros mismos de seguro nos funcionarían mejor las cosas. Ahora, ¿Cómo hacemos eso? ¿Cómo solucionar el problema? En primer lugar el problema lo empezamos nosotros al escoger este sin número de cosas. Hay situaciones que están muy lejos de nuestro control. Si es así, ¿para qué agobiarse por ellas? El trabajo, tú pareja, las deudas y el presidente lo escogiste tú. Sé que no tenemos una bola de cristal para saber cómo pueden cambiar las cosas pues hay veces que un trabajo se ajusta a tu medida en cierto momento y después no es así. Otras veces tenemos la pareja "perfecta" y cuando convives con ella cambia el panorama. Muchas otras ocasiones te envolviste en cierto número de compromisos económicos contando con el trabajo que tenías y hay un recorte de personal quedando tú fuera. Aquí es donde hay que pensar como adulto mirar a tu vida y decidir cómo cambiar el resultado. Con sentarnos a quejarnos por esto o por aquello no estamos buscando una solución al problema. Si no te sientes feliz en tu trabajo busca incesantemente otro hasta que lo encuentres. Si no te va bien con tu pareja también tienes que buscar una solución. Si el presidente que está en el poder no te gusta vótale en contra. Si tienes más deudas de las que puedes cubrir también existen ayudas para este caso en particular. Puedes hablar con los acreedores en lo que encuentras un trabajo y también existe la bancarrota. Con esto no estoy promoviendo que dejes tu trabajo, tu marido o que te vayas a quiebra. Solo quiero hacerte ver que la solución está en tus manos. Cuando cometemos un error de esta u otra magnitud arreglarlo es la parte más difícil. A veces nos aferramos a las cosas o a alguien, otras muchas es tan solo el miedo el que nos detiene. Cuando estamos en una situación como esta la moral y el sentimiento de fracaso se apoderan de nosotros debilitándonos al punto de creernos incapaces de poder hacerlo. La solución mas fácil parece ser quejarnos, echarles las culpas a otros o quedarnos ahí por seguridad, porque aunque "anden mal las cosas" es la ruta más segura pues es la que conocemos. La más valiente es aceptar nuestra responsabilidad en el asunto, actuar y aventurarse al cambio. Esto no nos asegura que pasaremos por la vida sin cometer más errores, pero si nos hace más diestros para manejar los venideros. Escribo éste artículo pues he pasado por todas y muchas más de cada una de ellas. He sido cobarde y me he sentado a quejarme, pero también me he levantado y he dicho: - "basta de lamentaciones" "es hora de actuar". No soy más valiente que tú y también encaro mis miedos como cualquier otro ser humano. Pero ser feliz en donde te encuentras te lo debes a ti, también él no serlo. Descubre la magia de ver tus obstáculos como oportunidades. Acepta la vida sin querer imponerle a ella siempre tu voluntad. Maneja las situaciones en el momento como se vayan presentando. Aprende a ser más agradecido con la vida y más feliz en ella. Recuerda que esta siempre gira a tu favor si la dejas fluir y no te estancas tú mismo. Todos tus errores verás cómo son pasos a encontrar lo que quieres y la vida solo estaba tratando de mostrarte el camino de cómo llegar a la meta. Nadie dijo que era fácil, aunque si es gratificante. Quisiera terminar este artículo con una frase que encuentro muy cierta dicha por Ayn Rand, (The Fountainhead) - " Lo que hay que preguntarse no es quién me lo va a permitir, sino quien me va a detener".
Memorias y Opiniones
Sasha
