sábado, 29 de diciembre de 2012

Por eso los Ángeles son Invisibles


Hace poco me puse a analizar el comportamiento de mi perro y preste atención a las miles de veces que me sigue a mi o a mi pareja en el día y traté de buscarle lógica a su comportamiento. Si mi pareja o yo hacíamos indicio de levantarnos, Maximus, que es el nombre de mi perro, nos miraba y rápido se ponía alerta para seguirnos a donde fuéramos, se recostaba o ponía la cabeza en nuestra falda si nos sentábamos y si le quitábamos la cabeza de nuestro regazo o le pedíamos que se echara a un lado, nos miraba desconcertado como si se preguntara ¿que estoy haciendo mal, si solo te estoy protegiendo? Ahí rápido sentí uno pequeña vocecita en mi cabeza que me dijo: 'por eso los ángeles son invisibles' y se abrió la puerta para este escrito.

            Según la biblia en Salmos 91:11 Dios envía a sus ángeles cerca de nosotros para que nos guarden por nuestro camino. Eso quiere decir que tenemos ángeles que nos siguen, protegen y nos orientan, durante toda nuestra vida. Estos según la Biblia cantan alabanzas al Señor, oran por nosotros, nos dirigen, protegen, etc. Imagínate por un solo segundo que ese ángel no fuera invisible y tuvieras a ese Ser día y noche haciendo todas estas cosas a tu lado. Probablemente te disgustarías a pesar de que este solo trata de ayudarte y protegerte. Seguramente te sentirías que te están invadiendo tu espacio y a lo mejor saldrías hasta discutiendo con él, cuando el pobrecito solo cumple su tarea de protegerte y facilítate las cosas durante toda tu larga o corta vida. Te pelearías con el posiblemente por seguirte a todos lados y te enfadarías otra vez con el si te van mal las cosas y tu ángel no estuvo ahí después que le pediste que se fuera. ¿Quién entiende al ser humano? En resumidas cuentas somos tremendos malagradecidos, inconformes y solo chillamos como niños cuando por nuestra propia culpa nos van las cosas mal. No valoramos lo que tenemos y si nos hace falta después, entonces recordamos que era útil de alguna manera aquello que tuvimos.

            En resumidas cuentas nuestro perrito es nuestro tangible ángel aquí en la tierra. Es un ser que su mayor alegría es vernos y su gran dedicación es cuidarnos tan fielmente que se pasa los 365 días del año haciéndolo sin descanso por solo un techo, comida, y un poco de atención. Exigen tan poco y dan tanto a cambio que podrías apostar lo que fuera que con su vida te defenderían de tu estar en peligro. Tenles paciencia pues créeme que ellos la tienen también con nosotros y recuerda que cuando lo hechas a un lado, te estas desasiendo de tu ángel de la guarda.

¡Feliz Año Nuevo!