Sueños tenemos
todos. Esos con los que despiertos pensamos 'Si
yo estuviera ahí', 'Si yo tuviera eso
o aquello' o 'Si yo tuviera amores
con esa súper estrella'; tantas cosas que se nos viene a la mente a veces pensando
que son imposibles de alcanzar. Muchos de estos sueños no se logran no por
falta de cordura o realidad; muchos de éstos no se cumplen por escasez de
coraje; por miedo. Poner algo en la mente es fácil. Ver las señales que el
universo nos envía para saber qué camino tomar es arduo y una de las partes que
más difícil se nos hace apreciar. Tener la decisión para dejarse llevar por ese
instinto o seña y tratar de ejecutar ese plan es lo que requiere de toda la valentía
necesaria y disponible. Por ejemplo; 'Quiero
ese carro'. ¿Que estas dispuesto a hacer, sacrificar y cambiar para
lograrlo? Ahí es que solo sabrás que tanto en verdad quieres tener ese vehículo.
Esas son las tres palabras claves de cómo lograr o darle forma a tu sueño. Después
que logras identificar que vas a hacer para lograrlo, que tienes que sacrificar
y que vas a cambiar, lo otro es darle cara al temor que te dice: ' ¿y si pasara esto?' '¿y si no se lograra?' '¿y si pierdo todo lo
que arriesgué?' etc. Para ese
cuco hay que tener un bate mental para batear al miedo BIEN lejos. La otra parte es importarte un bledo lo que otros
puedan pensar sobre tu sueño. Esas opiniones van a sobrar y casi siempre van a
ser dadas por personas que no tuvieron el valor para lograr sus propios ideales.
A mí me relajan el teléfono que tengo. También hay quienes se han atrevido a
relajar el vehículo en el que ando. Eso no quiere decir que no me gustan los
androides o los iphones o que no estaré montada futuramente en el carro que
quiero estar montada. Esto quiere decir que mis prioridades en este momento son
otras o simplemente que encuentro ridículo gastar tanto en cosas por solo
presumirle a los demás. Soy de las que pienso que si lo que tengo funciona; ¿para
qué gastar más? De donde vengo vivir de las apariencias es algo que la sociedad
impone a toda costa. El prejuicio es evidente y el que seas diferente es castigado
con mucha crítica que hasta puede meterte en líos serios. Pararte en tus pies y
enfrentar todo eso merece valor y casi siempre las personas más infelices son
las mas que suelen juzgar. Siempre la gente quiere decirte que hacer y en
realidad lo único que tú tienes que hacer es ser tu mismo. Abraza tu sueño y no
dejes que nadie te desvíe de él. A última hora el único que va a vivir con las
consecuencias eres tú mismo. Te lo dice una persona que ha sacado del medio a todo
aquel que ha querido cortar sus alas. Aun así mi cabeza está llena de muchos sueños
que faltan por cumplirse; porque nunca dejo de soñar. He vivido con las
consecuencias de mis actos, he llorado hasta que me ha dolido el pecho y he reído
hasta que se me han salido las lágrimas de tanta emoción. A escasos dos martes
incluyendo mañana estoy a punto de lograr otra de mis metas. Adquirir mi
diploma en la Universidad ese que pospuse hace mucho tiempo atrás para cumplir mis
sueños de tener una familia. También hace poco me aventuré a tener mi pequeño
negocito. ¿Lo he hecho en el orden que la 'sociedad'
lo requiere? Tal vez antes sus ojos
no. Pero he hecho todo y cuanto quiero hacer a mi tiempo, según he querido y como
lo he querido. Mira cuál es tu sueño o tu prioridad y dale forma. No dejes que
nadie te desmotive; porque nadie va a
vivir con las consecuencias más que tú mismo. ¿Descabellado? No pienso que sea así.
Trata de decirle eso a la nueva reina de España, Letizia Ortiz o
al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. ¿Quien pensó que hoy estarían
ahí? Estudia exactamente eso que quieres hacer. Por ejemplo; algunas
personas dicen: 'Para mí lo más
importante es ponerle una sonrisa en la cara a mi hijo.' ¿Estás seguro? ¿Le
pondrías una sonrisa en la cara a tu hijo; aun así pusieras una de disgusto en
la cara de tu pareja? ¿Le pondrías una sonrisa en la cara a tu hijo; así te
costara la relación? Sé que este ejemplo suena un poco drástico pero en
realidad así de dedicados hay que estar con las tres palabras dichas
anteriormente (hacer, sacrificar y
cambiar) para proponerse lograr algo. ¿Quieres eso? ¡Ve por ello! ¡Sigue SIEMPRE tu corazón! Aunque no debes obligar el amor de alguien. Haz lo que tengas que hacer,
sacrifica a quien o lo que tengas que sacrificar, cambia esa rutina que solo te
detiene y ten el valor para darle un jonrón al
miedo. Nadie dijo que iba a ser fácil;
solamente que valdrá la pena.