lunes, 9 de junio de 2014

Un Jonrón al Miedo


    Sueños tenemos todos. Esos con los que despiertos pensamos 'Si yo estuviera ahí', 'Si yo tuviera eso o aquello' o 'Si yo tuviera amores con esa súper estrella'; tantas cosas que se nos viene a la mente a veces pensando que son imposibles de alcanzar. Muchos de estos sueños no se logran no por falta de cordura o realidad; muchos de éstos no se cumplen por escasez de coraje; por miedo. Poner algo en la mente es fácil. Ver las señales que el universo nos envía para saber qué camino tomar es arduo y una de las partes que más difícil se nos hace apreciar. Tener la decisión para dejarse llevar por ese instinto o seña y tratar de ejecutar ese plan es lo que requiere de toda la valentía necesaria y disponible. Por ejemplo; 'Quiero ese carro'. ¿Que estas dispuesto a hacer, sacrificar y cambiar para lograrlo? Ahí es que solo sabrás que tanto en verdad quieres tener ese vehículo. Esas son las tres palabras claves de cómo lograr o darle forma a tu sueño. Después que logras identificar que vas a hacer para lograrlo, que tienes que sacrificar y que vas a cambiar, lo otro es darle cara al temor que te dice: ' ¿y si pasara esto?'  '¿y si no se lograra?' '¿y si pierdo todo lo que arriesgué?' etc. Para ese cuco hay que tener un bate mental para batear al miedo BIEN lejos. La otra parte es importarte un bledo lo que otros puedan pensar sobre tu sueño. Esas opiniones van a sobrar y casi siempre van a ser dadas por personas que no tuvieron el valor para lograr sus propios ideales. A mí me relajan el teléfono que tengo. También hay quienes se han atrevido a relajar el vehículo en el que ando. Eso no quiere decir que no me gustan los androides o los iphones o que no estaré montada futuramente en el carro que quiero estar montada. Esto quiere decir que mis prioridades en este momento son otras o simplemente que encuentro ridículo gastar tanto en cosas por solo presumirle a los demás. Soy de las que pienso que si lo que tengo funciona; ¿para qué gastar más? De donde vengo vivir de las apariencias es algo que la sociedad impone a toda costa. El prejuicio es evidente y el que seas diferente es castigado con mucha crítica que hasta puede meterte en líos serios. Pararte en tus pies y enfrentar todo eso merece valor y casi siempre las personas más infelices son las mas que suelen juzgar. Siempre la gente quiere decirte que hacer y en realidad lo único que tú tienes que hacer es ser tu mismo. Abraza tu sueño y no dejes que nadie te desvíe de él. A última hora el único que va a vivir con las consecuencias eres tú mismo. Te lo dice una persona que ha sacado del medio a todo aquel que ha querido cortar sus alas. Aun así mi cabeza está llena de muchos sueños que faltan por cumplirse; porque nunca dejo de soñar. He vivido con las consecuencias de mis actos, he llorado hasta que me ha dolido el pecho y he reído hasta que se me han salido las lágrimas de tanta emoción. A escasos dos martes incluyendo mañana estoy a punto de lograr otra de mis metas. Adquirir mi diploma en la Universidad ese que pospuse hace mucho tiempo atrás para cumplir mis sueños de tener una familia. También hace poco me aventuré a tener mi pequeño negocito. ¿Lo he hecho en el orden que la 'sociedad'  lo requiere? Tal vez antes sus ojos no. Pero he hecho todo y cuanto quiero hacer a mi tiempo, según he querido y como lo he querido. Mira cuál es tu sueño o tu prioridad y dale forma. No dejes que nadie te desmotive;  porque nadie va a vivir con las consecuencias más que tú mismo. ¿Descabellado? No pienso que sea así. Trata de decirle eso a la nueva reina de España, Letizia Ortiz o al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. ¿Quien pensó que hoy estarían ahí? Estudia exactamente eso que quieres hacer. Por ejemplo; algunas personas dicen: 'Para mí lo más importante es ponerle una sonrisa en la cara a mi hijo.' ¿Estás seguro? ¿Le pondrías una sonrisa en la cara a tu hijo; aun así pusieras una de disgusto en la cara de tu pareja? ¿Le pondrías una sonrisa en la cara a tu hijo; así te costara la relación? Sé que este ejemplo suena un poco drástico pero en realidad así de dedicados hay que estar con las tres palabras dichas anteriormente (hacer, sacrificar y cambiar) para proponerse lograr algo. ¿Quieres eso? ¡Ve por ello! ¡Sigue SIEMPRE tu corazón! Aunque no debes obligar el amor de alguien. Haz lo que tengas que hacer, sacrifica a quien o lo que tengas que sacrificar, cambia esa rutina que solo te detiene y ten el valor para darle un jonrón al miedo.  Nadie dijo que iba a ser fácil; solamente que valdrá la pena.

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