miércoles, 16 de abril de 2014

Para Mi Generación



        Cuando contemplo a mi generación y los veo con los sueños, ilusiones, miedos y frustraciones que una vez vi de gran tamaño; sonrío. Hay veces que pienso; '¡Que mucho les falta por aprender!' Ellos solo padecen el mismo mal que todas las personas de su edad; 'creerse que se las saben de todas, TODAS'. En cada uno de ellos veo la persona que fui y la que define quien soy hoy. A veces digo; 'Si sigue así se va a caer bien duro' o 'Bendito, cuando despierte a la cruel realidad' otras veces me digo; 'Ese carácter lo va o la va a llevar a conseguir su objetivo'. Muchos característicos de quien fui y otras veces con una innovadora manera de pensar. No puedo dejar de tratar de a veces corregirlos y darles ese consejo que no me están pidiendo. Cuando los veo mirando hacia el cielo cuando les hablo o simplemente justificando su manera de proceder hago una pausa. Sé que no quieren mi consejo y también se cómo se sienten a lo mejor por dentro; ¡Que mucho fastidia!; si, alguna vez también lo pensé. También creo que cuando no esté cerca valorizaran más mi consejo. A lo mejor algún día de alguna manera extrañen de algún modo mis cantaletas. Tal vez si maduran a tiempo y Dios me da suficiente vida, veré como encuentran cada uno su verdadera razón vivir. Que vean que la vida no se define por un carro lujoso, la mejor casa o la buena ropa. Que esto son metas que nos imponemos como cualquier otra. Que esas cosas llenan solo temporalmente nuestro estado emocional; pero no nos dan la completa felicidad. Que tengan el valor para arriesgarse. Que no dejen las cosas para cuando ya estén muy viejos o no les queden fuerzas para hacerlo. Que sepan que la descortesía no es sinónimo de poder. Que entiendan que ambición no es solo perseguir el dinero y que aprendan a no criticar a todo aquel que quiera ser diferente. Que nunca se piensen que están por encima de los demás; cuando son simplemente una persona tan normal como cualquier otra. Espero ver que inviertan más en la belleza interior que la exterior. Que sepan valorar lo que la vida nos ha dado; como ese cielo hermoso o ese bello océano; porque las verdaderas grandezas de la vida no nos han costado un gran esfuerzo y mucho menos dinero. Que vivan llenos, plenos, felices y que lleguen a descubrir todo esto a más temprana edad que yo. Sé que la vejez no me da toda la sabiduría del mundo; pues nunca se vive lo suficiente para encontrar todo lo que está mal. Pero si anhelo que hagan mejor de lo que pude haber hecho yo.
Los Ama;
Sasha