domingo, 1 de enero de 2012

Un Corazón que se reserva el derecho de admisión


     Hace poco estaba leyendo un artículo y decía que la raza humana por lo general o en su gran mayoría anda en busca de su alma gemela. ¿Alma gemela? ¿Existirá tal cosa como alma gemela? ¿No será más bien conformidad, costumbre, seguridad, miedo o compañía? Me cuesta trabajo asimilar tal cosa y empiezo a buscar el significado de la palabra amor, leo para instruirme algunos libros y artículos relacionados con el tema. Busco hasta en el zodiaco  por si es que todo este asunto está sujeto a una fuerza planetaria y no es tan solo algo relacionado con el sentimiento. Así es entonces como hago un resumen de mis vivencias, para encontrar en mis propias palabras lo que quiere expresar ese complejo adjetivo.
   El amor.  En realidad ese es uno de los sentimientos que mas buscamos. ¿Porque? A veces pienso que es para complacer a nosotros mismos. Entonces si es así ¿es un sentimiento egoísta? El sentimiento es una emoción y las emociones son  la reacción a la experiencia o actitudes que enfrentamos. Con el amor experimentamos placer, pasión, bondad, compasión, colaboración, afecto, apego, evolución, interés individual y hasta rivalidad. Ahí me hago un debate mental y determino que puede ser egoísta, pero a su vez altruista, pues  colabora y se compadece. ¿Que lo hace tan especial y el más buscado entonces? Me doy a la conclusión de que el amor es una necesidad. Como beber agua, como comer. Tú mismo expones el límite hasta qué grado te vas a privar o abastecer de él. Entonces ¿cómo llegamos a nuestra alma gemela? Ahí llego al punto que es cosa de compatibilidad, compromiso y amor (con todo lo que lo describe). Esto hace hincapié a toda la perorata que te dice el juez o el sacerdote (al menos aquí en América)  antes de casarte. ¡Con razón hay tanto divorcio! La mayoría no nos estamos casando con nuestra alma gemela. Para encontrar tu alma gemela hace falta el amor. Pero no quiere decir que siempre que ames esa sea tu alma gemela. Cuando busco en el zodiaco lo que da es una descripción de los signos que pueden ser compatibles. Así que  la compatibilidad es algo esencial para dos seres que compartan especialmente una vida juntos. Así es que ¡¡¡Hasta los planetas lo saben!!! ¿Qué pasa con nosotros que no acabamos de entender esto de una buena vez? El compromiso, lo impones tú. ¿Que estas dispuesto a sacrificar? Si, como lo lees, hay que sacrificarse. Esta es la parte más difícil. Como por naturalidad somos seres egoístas y hasta amando lo somos. ¿Qué queremos dar y que queremos a cambio? Sí, porque eso del que quiere da sin pedir nada a cambio... solo se hace infeliz. Lo que pasa es que no te terminan el cuento. Al igual te hacen cuando te hablan del príncipe azul. ¿No has pensado que es azul por las veces que ha tenido que contener el aire para no estrangular a su princesa? ¿Y qué me dices de ese cuento que lo terminan y fueron felices para siempre? Hace un tiempo fui a una fiesta en celebración de un matrimonio que cumplía cincuenta años juntos. El hermano de la homenajeada le pregunta; ¿Has sido feliz? Ella se detuvo un instante (lo pensó) y al ver a todos mirándola y ¡caramba! estamos celebrando sus cincuenta años de matrimonio, que más le quedaba a ella que complacernos con un simple ¡sí! Ahí me dije..."sabrá todo lo que ha sufrido la pobre anciana."  ¿Cuánto hay que sacrificar para tener un matrimonio duradero? ¿Cómo alcanzamos la felicidad? ¿No será eso lo que en realidad estamos buscando? y el lío de la alma gemela ¿es solo un mito? ¿No es mejor dejar de pretender y de veras ser feliz? Conozco matrimonios que se hacen de la vista larga de todos los amoríos que tienen sus esposos(as) al punto que la falta de respeto es tan excesiva que el riesgo a que contraigan una enfermedad venérea es casi inminente. Unos dicen estar en un matrimonio por la estabilidad económica "hay mucho invertido aquí" otros ponen de excusa los niños "es por mis hijos." ¿Hasta dónde el sacrificio es necesario? Por mi parte creo en el compromiso y también pienso que hay que sacrificarse pero no al punto en que el sacrificio tiene que hacerte desdichado por años, décadas, hasta troncharte la alegría y hacerte un ser infeliz. Todo tiene un límite. Es cosa de balance. Yo expongo mi punto con tanta convicción a mi pareja, que me pasan dos cosas: El hombre se convierte en una maquina controladora por miedo a verme volar...sin él. O termina convirtiéndose en un ser tan dependiente que me da la sensación que cargo con un tercer hijo. Valoro la opinión en equipo. Pero no un equipo en el que todos los jugadores dependan de un solo jugador como pasaba con los "Bulls" y "Jordan". Puede que sacrifique el estado económico hasta cierto nivel, puede que vea su deporte favorito como parte de mi sacrificio. Pero lo que no es negociable, es mi felicidad.
 
 

1 comentario:

  1. Me siento muy afortunada porque puedo decir que soy finalmente FELIZ!!!

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