sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Quiénes Somos?

            En donde vivo el 31 de octubre se hace una celebración a la cual llaman la noche de brujas; vistiendo a niños, tanto como jóvenes o adultos en diferentes disfraces y solicitando dulces puerta a puerta como un obsequio. En mi ciudad en particular hacen una gran festividad en el pueblo y cierran las calles con competencias de disfraces, música, comidas y bebidas en cada esquina o calle. Viendo las diferentes mascaras pensé; ¿Estarán tratando de sacar a flote su verdadera personalidad o simplemente se divierten? Tal vez quieren esconder algo. A la mañana siguiente me retracté. Puede ser que todas las deducciones anteriores sean correctas, pero en realidad aun sin mascara muchos esconden o muestran a un ser diferente de lo que realmente son.
            Hablaré ahora de algunos diferentes tipos de disfraces. Ese que ocultas en lo más adentro de tu ser y quien nadie conoce más que tu. También ese que enseñamos para ser aceptados dejándonos guiar por los prejuicios de la gente, pero quien realmente no somos. Pensemos cual ocultamos o nos ponemos y a lo mejor enfrentando a ambos descubramos hacia donde nos dirigimos. Solo así quizás se pueda hallar esa paz interior que tanto buscamos y podamos dar comienzo a una mejor parte de nuestras vidas.
MASCARA INERIOR
MASCARA EXTERIOR
El Cobarde: El que reflexiona demasiado sobre las    decisiones que tiene que tomar y acaba desistiendo aterrado al cambio o a lo que puedan pensar. El que teme perder todo lo que ha conquistado; aunque ya no tenga ningún significado en su presente.
El Estable: El que mantiene su casa, esposa, trabajo o situación por indefinida cantidad de años presumiendo de su logro por no enfrentar su máscara interior y criticando así a todo aquel que intenta ser diferente.
El Inseguro: Aquel que se siente minúsculo ante los demás y piensa que todo lo que está fuera de su alcance es mejor de lo que él pueda tener o lograr.
El Arrogante: Es el que utiliza todos los medios a su alcance para demostrar que aun siendo una persona tan normal como cualquier otra, está por encima de los demás. A veces ridiculiza a todo aquel que busca la felicidad en vez del dinero y juzga a quien lo hace acusándolo de ser una persona sin ambición.
El Acomplejado: Es ese que se menosprecia el mismo, se siente inferior y se desprecia; puede ser porque tiene todo aquello que no ha sido difícil de adquirir y como no hizo el sacrificio pertinente ante sus ojos, no tiene las cualidades merecidas o simplemente porque al sentirse inferior nada de lo que logra llena sus expectativas.
El Prejuicioso: El que compara la casa, el auto, la ropa o cosas de los demás y define la vida en función a estas comparaciones. Muchos de ellos invierten más en la belleza exterior que la interior; perdiendo así la verdadera razón por la cual están vivos.


            Como dije anteriormente esta son solo algunos tipos de mascaras que nos ponemos; aunque en realidad la lista es casi interminable. Por ejemplo a veces hay gente que lamentablemente utiliza el dinero para limpiar la conciencia y el alma de culpas. Otras escogen objetivos para sentirse importantes como: "SALVEMOS EL PLANETA"; cuando en realidad tenemos que salvarnos nosotros mismos, pues si seguimos dañando el planeta el mismo planeta será el que nos terminará destruyendo a nosotros. Luego después él mismo (planeta) con el paso de los siglos se repara y termina curando. Queremos alimentarnos tanto el sentimiento de la importancia que olvidamos el verdadero motivo de las cosas y lo insignificante que a veces somos ante cosas tan grandes como lo es el planeta, la naturaleza o la vida. Espero que encuentres tu verdadera razón de vivir y quites tu máscara para que puedas vencer tus miedos.

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