lunes, 23 de abril de 2012

Por esto Escribo

Leyendo algunas autobiografías (muchas de ellas calificadas como las mejores vendidas) noté que fueron escritas por autores que explicaban como superaron la adversidad ó un estado de depresión en algún momento determinado en sus vidas. Analizando mi vida e identificándome con muchos de ellos, noté que habían dos detalles  que me diferenciaban...el factor 'dinero' y tener sus 'padres'. Ellos pasaron la adversidad con la dicha de tener cosas que ayudan bastante a confrontar incomodidades en esta vida. En ese momento también me sentí culpable. Todos pensamos que nuestro dolor es más grande que el de otro ser humano. Lo que hay que ver es que grande ó pequeño, es dolor y como tal es muy desagradable sentirlo. La peor parte es que a nadie le gusta estar escuchando a alguien quejarse todo el tiempo y lamentablemente estas personas cuando se sienten así muchas veces necesitan desahogarse, carecen de estímulo y puede ser demasiado tarde cuando te des cuenta que lo único que necesitaba esa persona era sentir 'estoy contigo'. La cosa es que al leer estos libros también me percaté de algo. Todos esos autores lo único que pretenden es ayudar a todos esos lectores contándoles sus experiencias y motivarlos a entender que hay salida. En ese mismo instante se encendió una llama en mí y me dije: 'Quiero ayudar'. No soy un autor famoso, mucho menos tengo grados en literatura, pero de situaciones difíciles y de cómo salir hacia adelante en circunstancias dolorosas puedo dar ejemplos. Siempre me ha gustado escribir. He escrito poemas e historietas en muchas libretas y cuadernos. No son las 'mejores vendidas' pero han servido de entretenimiento para muchos amigos. Antes escribía como  método de desahogo, ahora escribo mis memoria y opiniones para tratar (de la mejor manera que pueda) aportar alguna ayuda.
Me ha tomado mucho tiempo llegar a este estado emocional. No llegué sola aquí, pues cuento con personas maravillosas que me han servido de apoyo directa e indirectamente. Pero a pesar que he tenido gente grandiosa que ha querido ayudar, lo primero que te puedo decir es que depende mucho de ti  querer salir de ese nivel emocional. No sé si tu dolor sea más grande ó pequeño que el mío. Solo espero que lo que te voy a contar de alguna manera u otra aporte algo a esa motivación que necesitas para dar un paso al frente y alejarte lo más que puedas de esa depresión.
·         Si hablara de traumas de niñez podría decir que fui abandonada por mis padres biológicos. No uno, ambos y nunca se ocuparon por saber nada de mí. Esto puede ser un trauma o una desdicha para cualquier otra persona, para mi fue la dicha de tener los padres que tuve. Nunca carecí de afecto, siempre me trataron como a una hija.

·         Si fuera a hablar de "honra a tu padre y a tu madre para que los días en la vida se te alarguen". Después de veintitrés años sin saber nada de mis padres biológicos traté de acercarme. Uno nunca apareció, el otro no fue de lo mejor conmigo en más de tres intentos. Esto me dio la dicha de entender que "madre solo una".

·         Si por otra parte hablara del dolor de perder seres queridos...Mi padre (el que me crió) murió justo antes de mi primer divorcio, había perdido mi casa y mis cosas en un huracán, trabajaba en un lugar que por el huracán no podía operar y me vi sin trabajo en ese momento en particular. Tres meses después de nacer mi segundo hijo mi madre (la que me crió) muere. La pena de la perdida de mis padres, conjunto a quedarme sin casa y mi divorcio fueron devastadores para mí. ¡Pero estaba joven! Cuando uno es joven se cree invencible, así que cogí todo ese dolor y me lo tragué. Siguiendo por la vida pretendiendo "haberlo superado". Pero aún así no me rendí.

·         Si hablara de relaciones desastrosas, en mi otro intento de ser feliz, mi mejor amigo se suicida días después de casarme sin poder motivarlo como hoy trato de hacer con ustedes, fracaso en mi matrimonio y aquí es donde el abandono de mis padres, la ingratitud, la ausencia, la muerte de los que me criaron, sin tenerlos ni para ayudarme a mi ó con mis hijos, mi primer divorcio, el segundo, la muerte de mi amigo, la perdida de mis hogares, TODO, me tiró de golpe al piso y esta vez sí que no tenía el ánimo de levantarme del suelo.

Le echaba la culpa a Dios de todo y mi poca fe casi ni se asomaba para darle ánimo a una esperanza perdida. Ese fue el peor error que pude cometer. Cuando permitimos que muera nuestra fe el "fantasma de la depresión" te asecha y tu sufrir no solo se hace más grande, si no que también es muy destructivo. Sabía que tenía que hacer algo por mejorar mi situación, pero no encontraba de donde sacar las fuerzas para hacerlo. Pensé en quien fui antes de caer en ese estado, quería volver a ser esa persona vivaz y feliz que era. ¿Cómo podía lograrlo? ¿Cómo acabar con ese "fantasma" que me atormentaba? Supe que todo lo que me estaba pasando era el resultado de todo el dolor que por años iba tragando sin prestarle mucha atención. Mientras actuaba así, aunque no era menos doloroso, era más sobre llevadero. ¿Por qué ahora le estaba dando tanta importancia entonces? Ahí descubrí que hay personas que consiente o inconscientemente al verte tan fuerte a veces les causa inseguridad a ellos y de la mejor manera que pueden debilitarte es tratando de bajar día a día tu autoestima. Esto es algo que no notamos al principio, pues es un proceso diario y toma años de elaboración. En muchos casos, esto es ejecutado por personas muy astutas que operan su plan cautelosa y sigilosamente. Identifiqué cual fue mi problema inmediatamente. Yo permití que me llevaran ahí. No podía echarle la culpa a nadie. Yo misma lo había permitido. Inmediatamente con este descubrimiento empecé a desvanecer a mi mayor "fantasma".
 
El amor enaltece no desvanece a nadie así que me puse drástica y toda persona que tratara de hacerme sentir pequeña de alguna manera ó solo tratara de hacerme hablar de capítulos desagradable en mi vida lo aparté. Después que destruí al 'zombi de mi persona' y me harté de tanto llanto, empecé lenta, pero firmemente a levantarme. Encontré la dicha en las cosas que tengo y no en las que ya no estaban. Descubrí que lo malo que te pasa, (aunque en su momento lo parece ser) siempre es para guiarte hacia algo mejor.
Mis padres fallecieron y no hay nada que pueda hacer yo al respecto. La dicha fue tenerlos. Los que no me criaron, nunca estuvieron, así que si no hicieron falta antes, no tiene porque hacerla ahora. Perdí un esposo, pero gané dos amigos, pues no tan solo me llevo súper bien con mi primer ex-esposo, si no que gracias a eso también conocí al padre de mi segundo hijo convirtiéndolo también en otro gran amigo y en un excelente padre para mis hijos. Con lo que respecta a mi más recién intento, aprendí que se puede volver amar después de haber amado. Me llevó a conocer maravillosas personas que quiero como si fueran parte de mi familia. Conocí amistades nuevas y excelentes personas. Así que soy dichosa por lo que tengo y no por lo que perdí. La muerte de mi mejor amigo me inspira a escribir este blog y me educó a demostrarle más a mis amigos cuanto los quiero. La muerte de mis padres me enseñó a resolvérmelas solas y me deja hacerles ver a ustedes que si los tienes, son más afortunados de lo que fui, pues si es difícil pasar por una etapa de dolor, pasarlo SOLO es terrible. Lo de mis padres biológicos puede enseñarte tal vez a que no eres el único con una familia disfuncional, pero tampoco tienes porque por eso desalentarte. En mi caso aprendí a saber que soy mejor ser humano gracias a que no me crié con ellos. Como puedes ver el positivismo es esencial para tu vida, el aprendizaje aunque a veces duele, lo es también. Hoy día cuando me topo con alguna adversidad voy con la seguridad que al final todo eso tiene algo bueno que aportar a mi vida y ¿sabes qué? No solamente soy más feliz, si no que ya nada es tan obscuro como se veía antes.  ¡Obligarte a ser positivo! ¡Ánimo, amigo lector!

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