domingo, 25 de marzo de 2012

Las Manchas de una Mujer Divorciada

Si fuera hacer propaganda, como hacen los anuncios de algún producto o servicio en particular, diría que en el campo de una mujer divorciada tengo vasta experiencia. Lo anunciaría así: "Con trece años de experiencia". ó "Con más de diez años de experiencia". ¡En letras rojas y toda la cosa! Pensarían que al tener más de diez años  en el campo, me haría sin lugar a duda (según la cadena de mercadeo) alguien diestro, experto ó toda una maestra en las artes de mandar al diablo una relación. En mi situación, al haber pasado por más de uno, demostraría cual hábil soy en todo esto y posiblemente mi negocio o cadena de productos sería muy fructífera. La realidad es un poco distinta. No importa las veces que te hallas divorciado ó cuantos años tengas siéndolo si no te cuidas puedes seguir cargando con un sinnúmero de huellas o "manchas" que hay que buscar cómo desaparecerlas inmediatamente del velo que cubre tu corazón. La edad es muy crucial, las circunstancias son clave.

   Como somos mujeres, de niñas nuestros padres nos trataban con suma delicadeza (en gran parte de los casos) y somos sus princesas. Esto nos convierte en mujeres consentidas y de no tener un trato delicado y lleno de halagos podemos terminar en la mayoría de los casos desilusionadas cuando nuestro "Príncipe Azul" sea todo un energúmeno. Por otra parte pedimos igualdad, pero al no tener un hombre con caballerosidad nos espantamos. ¡Niñas, somos mujeres ya!  Solo piensa en la manera que tu padre se comportó con tu madre y tendrás basta idea de cómo funciona un esposo. Cuando me refiero a que la edad es crucial en un divorcio, hablo a que de joven, como un niño que comienza a andar, cuando caemos, nos levantamos, nos sacudimos las rodillas y seguimos andando. Cuando entramos a una edad más madura, por el mismo hecho de ser mujeres, víctimas de un padre que nos consintió demasiado, nos empieza a preocupar más la edad y el hecho de envejecer solas. Las princesas no tienen arrugas y mucho menos libras de más. ¿Por qué? La presión que nos impone la sociedad en cuanto a los "looks" (modo en que te ves) es alarmante. Esa es una "mancha" que hay que quitar de ti a toda costa. Las circunstancias aportan debido al grado de hostilidad en que haya terminado tu relación amorosa.

     Las ventajas y miedos que confronta una mujer al divorciarse a una temprana edad ó por primera vez son:
Ventajas

·       Juventud
·       Inmadurez
·       Tiempo
·       Aceptación
·       Libertad
Miedos

·       Negación "ya lo supere", "el todavía me quiere"
·       Ira "reaccionar bajo el impulso del coraje"
·       Culpabilidad "es toda mi culpa", "es toda su culpa"
·       Dolor "voy a morir llorando a esa persona"
·       Volverse a casar por segunda ocasión
·       Depresión
·       Libertinaje

Por otra parte las ventajas y los miedos de divorciarse  por segunda ocasión ó un poco mayor  son:
 Ventajas
·       Sabes que no te vas a morir sufriendo a esa persona
·       Sabes que no lo has superado,  pero que lo vas a superar
·       Controlas mejor tu ira
·       Sabes que los dos tuvieron culpa
·       Volverte a casar no es un temor
·       Madurez
·       Libertad

Miedos
·       Edad
·       Tiempo
·       Depresión
      Como puedes ver tus miedos son "las manchas" que tienes que quitar de ese "velo" lo más pronto posible. Sé que es mas fácil decirlo que hacerlo, pues he pasado por eso en más de una ocasión. Pero... ¡se puede!  Haz lo que te gusta, oblígate a ir a divertirte, esto siempre ayuda, no te prives del amor, porque alguien no supo apreciarte ó hayas cometido un error, no tienes porque confinarte a ser infeliz. ¡Vístete y arréglate bien! Tu autoestima lo necesita urgentemente especialmente en estas circunstancias. Halla tus cualidades y sácalas a la luz. No pienses que la palabra divorcio significa fracaso. Piensa en ello como tu nueva oportunidad en la vida para ser feliz, pero sobre todo, ámate, porque alguien no te supo amar, no tienes porque darle la razón, rendirte y menospreciarte tu mismo.

               


                                                         Un abrazo,
                                           Sasha

1 comentario: